headerphoto

Las inocentadas de Monteseirín


Hoy es el día de los santos inocentes, así que hoy es el día de los sevillanos. Monteseirín ha jugado al embuste y la burla y nosotros somos los que tenemos colgado en la espalda el monigote blanco.

Como ha publicado hoy el ABC de Sevilla "la ciudad acumula un gran número de proyectos que el Gobierno de Sánchez Monteseirín ha ido anunciando a lo largo de sus tres mandatos como alcalde, precisando incluso plazos y realizando previsiones económicas (...) de los cuales, sólo quedan sus ecos en las buenas memorias y el incuestionable chivato de las hemerotecas".

Los proyectos olvidados por el Ayuntamiento, pero no por los ciudadanos son, la reutilización del monorraíl, el traslado de la Feria al Charco de la Pava, la creación del Barrio del Conocimiento en la avenida de Las Razas, la Ciudad del Empleo en San Jerónimo, el monumento a la Libertad delante de Santa Justa, la reurbanización de Plaza de Armas y la cubierta del auditorio Rocío Jurado.

Entre estos proyectos destaca la reutilización del monorraíl de la Expo, acción que sería vital para la descongestión del tráfico. Alfredo Sánchez Monteseirín tenía previsto presentar al Ministerio de Fomento un proyecto para enlazar a través del monorraíl el Palacio de Congresos y el Aeropuerto. Sin embargo, ha quedado todo en papel mojado.

El traslado de la Feria de Abril al charco de la pava es otro tema que la alcaldía posterga cada año, ante la necesidad imperiosa de ampliar el Real, por demanda de los sevillanos y por el número de turistas que nos visitan.

Otra promesa fue la proyección en la avenida de Las Razas del Barrio @, en la zona colindante con el campus de Reina Mercedes, una de las propuestas del Plan Estratégico. Como apunta ABC "el Gobierno local anunció la creación de un espacio en el que se combinarían actividades relacionadas con la industria del conocimiento y de las telecomunicaciones, con servicios avanzados a empresas y una zona residencial". Al igual que el resto, esta idea sigue siendo eso, idea, porque la inversión prevista se ha quedado anclada en un cajón, a la espera de que el tiempo haga el olvido.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada